En la Colombia marcada por el narcotráfico, la corrupción y la sombra de figuras como Pablo Escobar, la realidad se volvió desproporcionada. La violencia dejó de ser un hecho aislado
En la Colombia marcada por el narcotráfico, la corrupción y la sombra de figuras como Pablo Escobar, la realidad se volvió desproporcionada. La violencia dejó de ser un hecho aislado






