
Nació en Pinar del Río en 1953 y desarrolló una sólida formación académica en Cuba y en Moscú, donde obtuvo una maestría en pintura mural en el prestigioso Instituto Súrikov. Además de pintor, ha sido grabador, fotógrafo, escultor, profesor y ensayista sobre arte.

Su obra es reconocida por los contrastes entre antiguas arquitecturas, muros deteriorados y frutas o elementos cotidianos representados con un extraordinario realismo. Sandías, cocos, mangos, huevos y otros objetos aparecen como símbolos cargados de significados filosóficos, sociales y humanos. Con el paso de los años también ha explorado instalaciones, esculturas y piezas conceptuales que reflexionan sobre la memoria, el tiempo y la condición humana. 
su prestigio internacional queda reflejado en la presencia de sus obras en colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo del Vaticano, el Lowe Art Museum y el Museum of Latin American Art. Una de sus obras





