
Con más de 70 días de práctica, disciplina y trabajo constante con la figura y el trazo, el artista Víctor Argáez continúa consolidando su camino en las artes plásticas, en una nueva etapa de formación en la que se lanza al reto de la escultura.
¿Hacia dónde avanza el trabajo de Víctor Argáez?
De acuerdo con el propio artista, esta etapa —marcada por un verano de dedicación y esfuerzo— lo ha llevado a explorar la fuerza de la materia y la energía de las formas, en una búsqueda por encontrar su propio lenguaje escultórico. El camino apunta hacia un nuevo horizonte: un proyecto de escultura en la ciudad de Mérida, donde el arte busca dialogar con la memoria, las raíces y la vida cotidiana.

El proyecto contempla la creación de obras monumentales que reflejen lo cotidiano y la vida del hombre del interior del estado, llevando al espacio urbano las historias, los rostros, los oficios y las experiencias que forman parte de la identidad yucateca. Del campo a la ciudad, de la figura al volumen, del trazo a la materia: así describe el artista la evolución de su trabajo.
Con paso firme, Víctor Argáez avanza hacia la escultura, convencido de que el arte también puede ser un puente entre las raíces y el futuro. Un reto, señala, que apenas comienza.





