
Hay artistas que pintan flores. Maite Rojas construye jardines interiores — y este mes, ArtGency los hace florecer fuera del lienzo.
En su serie “A ciegas”, las peonías estallan en magentas, violetas y rojos profundos. Manos que emergen entre pétalos, regaderas que vierten agua sobre lo que crece adentro — cada obra funciona como un espejo emocional donde el espectador reconoce sus propios ciclos: lo que florece, lo que resiste, lo que se transforma.

Su técnica lo hace posible: pastel sobre cartulina encolada sobre madera, un proceso minucioso donde cada capa de color construye atmósfera, profundidad y luz. Obras como “El secreto del jardín” (100 × 90 cm) demuestran por qué su dominio del pastel ha sido reconocido internacionalmente — texturas que parecen respirar, colores que se sienten antes de mirarse.
Desde Mérida, Yucatán, donde hoy desarrolla su práctica, Rojas continúa expandiendo un lenguaje visual que ya cruzó fronteras: exposiciones en Francia, reconocimientos internacionales y la Medalla de Platino de la Academia de Artes, Ciencias y Letras de París en 2025.
Un jardín que empezó como vocación y hoy florece en colecciones de todo el mundo.





